Modo claro y modo oscuro: LexFlow se adapta a tu oficina
LexFlow nació oscuro. Ahora puedes elegir tema claro u oscuro desde el encabezado, y la preferencia es tuya — no de tu estudio. Se aplica antes de que la pantalla pinte, sin el parpadeo blanco de siempre.
LexFlow nació con un solo tema: oscuro. Fue una decisión estética que funcionó bien para trabajar de noche y bastante peor para una oficina con ventanal al mediodía. La pedían seguido, y con razón: una pantalla oscura bajo luz directa se convierte en un espejo.
Desde esta versión puedes elegir. El botón de tema está en el encabezado, junto a tu perfil, y cambia la aplicación al instante.
La preferencia es tuya, no de tu estudio
Esto es lo que más nos importaba de la implementación. El tema se guarda por usuario, en tu propio navegador — no en la configuración del estudio ni en tu perfil compartido.
Si trabajas de día en una oficina iluminada y prefieres claro, mientras tu socio revisa expedientes de noche en oscuro, cada uno ve LexFlow como quiere. Nadie le impone el tema a nadie, y el administrador no tiene que mediar en una discusión de gustos.
Dos consecuencias prácticas de guardarlo en el navegador:
- Es por dispositivo. El tema que elijas en la laptop no viaja al teléfono. Si usas ambos, eliges en cada uno — lo cual suele ser lo que quieres, porque la luz de cada contexto es distinta.
- No viaja a la base de datos. Una preferencia visual no es un dato del estudio ni del caso. No hay razón para almacenarla junto a información de tus clientes.
Sin el parpadeo blanco
Hay un detalle que se nota solo cuando está mal hecho. En muchas aplicaciones con tema oscuro, al recargar la página aparece un destello blanco antes de que se aplique el tema. De noche, ese fogonazo es exactamente lo que no quieres.
LexFlow aplica tu preferencia antes de que el navegador pinte la primera vez, así que no hay transición visible. Cargas la página y ya está en el tema correcto, sin intermedio.
Convive con el color de tu estudio
Si tu estudio configuró un color de marca en Ajustes, el tema no lo pisa. Son dos ejes independientes: el color de acento tiñe botones, enlaces y elementos activos; el tema decide si el fondo es claro u oscuro.
Tu paleta corporativa se ve bien en ambos. Elegimos las paletas del catálogo justamente para que mantengan contraste legible sobre los dos fondos, en vez de dejar el color libre y que una marca clara quede invisible sobre blanco.
Por defecto sigue siendo oscuro
Si nunca tocas el botón, LexFlow se ve como siempre. No cambiamos la experiencia de quienes ya estaban cómodos: el tema claro es una opción disponible, no una migración forzada.
Lo que no hace
No sigue automáticamente el tema del sistema operativo. Si pones tu Windows o tu Mac en modo oscuro a cierta hora, LexFlow no cambia solo — mantiene lo que elegiste explícitamente. Preferimos que la elección sea tuya y estable, en lugar de que la interfaz cambie a mitad de la jornada sin que lo pidieras.
El expediente es el mismo. La luz con la que lo lees, ahora la eliges tú.
